3 jul 2015

Bryan Charnley: el arte como bitácora y testimonio del padecimiento psíquico


Pintura figurativa en un interior doméstico. En primer plano, el autorretrato de Bryan Charnley con anteojos y mirada seria; detrás de él, una mujer de pie con un vestido azul claro frente a una ventana grande con vegetación exterior
Pam and Meok (1982)


Hay artistas que utilizan el lienzo para escapar del mundo, y hay otros que lo convierten en un espejo clínico de su propia realidad interior. El pintor británico Bryan Charnley pertenece a este último grupo. Su obra no buscaba la abstracción decorativa, sino todo lo contrario: una figuración simbólica, meticulosa y a veces dolorosamente lúcida, diseñada para comunicar a los demás qué se siente vivir y experimentar los estados más agudos de la psicosis.

A través de su pintura, Charnley logró legar a la historia de la salud mental y del arte contemporáneo uno de los documentos visuales más honestos, impactantes y valiosos de los que se tenga registro.


Una vocación interrumpida por la crisis

Nacido en 1949, Bryan Charnley manifestó desde muy joven un talento excepcional para las artes plásticas, logrando ingresar en la prestigiosa Central School of Art and Design de Londres en 1969. Sin embargo, a los 17 años sufrió una primera crisis nerviosa severa, seguida de un quiebre mayor a los 20 años que le impidió completar sus estudios formales, siendo posteriormente diagnosticado con esquizofrenia.

Tras varios años difíciles marcados por institucionalizaciones recurrentes y tratamientos agresivos, Charnley tomó una decisión fundamental en 1978: mudarse a Bedford y dedicarse por completo a la pintura a tiempo completo. Curiosamente, sus primeros trabajos independientes fueron obras puramente representativas: naturalezas muertas y detallados óleos de flores de gran formato. Era una forma de anclarse a la realidad visible, un ejercicio de control técnico antes de sumergirse en las profundidades de su mundo interno.


Desnudando el mito: El arte despojado de pretensiones

A partir de 1982, el enfoque de Charnley cambió radicalmente. Sintió la necesidad imperiosa de volcar en el lienzo sus sueños, sus crisis de pensamiento y los efectos de la severa medicación que recibía. En este período, el artista visitó y estudió con devoción las colecciones históricas de arte psiquiátrico (incluyendo las obras de Louis Wain). El propio Charnley dejó por escrito un testimonio que resuena profundamente en el ámbito del arteterapia:

"Allí vi un arte despojado de toda pretensión esotérica y conceptual. Me pareció que tenía un poder de conmover que iba mucho más allá de lo que tradicionalmente se espera del paciente como artista".

Obras de esta etapa, como Brooch Schizophrene (1987) o Grey Self-Portrait (1986), utilizan un lenguaje cargado de metáforas visuales: cables que se conectan a la cabeza, rostros fragmentados y jaulas que simbolizan la imposibilidad de que el pensamiento fluya de manera orgánica, atrapado por los estímulos externos.


La serie final: Los 17 autorretratos

La obra cumbre de Charnley —y la más desgarradora— es su famosa Serie de Autorretratos (The Self Portrait Series), pintada entre abril y julio de 1991. En un intento desesperado por demostrar de manera gráfica el sufrimiento mental y las contradicciones de los tratamientos farmacológicos, el artista decidió retratarse de forma sucesiva mientras, bajo supervisión, experimentaba variando las dosis de su medicación neuroléptica.

A lo largo de 17 retratos, acompañados por un diario escrito con breves anotaciones del día, el espectador asiste a una transformación asombrosa. No se trata de una pérdida de destreza técnica, sino de un refinamiento del símbolo: en algunos cuadros pinta su cabeza cruzada por clavos, en otros sustituye sus ojos por dianas de tiro (expresando la terrible sensación de sentirse observado) o dibuja su boca sellada. El último autorretrato, fechado en julio de 1991, muestra apenas una silueta difusa de trazos rojos y negros. Pocos días después, Charnley decidió poner fin a su vida a los 41 años.


autorretrato del artista con barba y anteojos en primer plano, rodeado de líneas onduladas y orgánicas que sugieren una sensación de atrapamiento y simbolizan el padecimiento psíquico.

'Angel and Straitjacket' (1986)


Reflexión desde el Arteterapia: La bitácora final de Charnley nos recuerda que la expresión plástica puede ser el último bastión de la comunicación humana cuando la palabra hablada se rompe. Charnley no pintaba de manera caótica; elegía cada símbolo con una precisión intelectual asombrosa. Su obra no es el producto de la desintegración de una mente, sino el intento supremo de una conciencia artística por mantenerse unida y hacerse entender por el mundo exterior.


¿Dónde se encuentra y dónde se puede ver su obra actualmente?

A diferencia de otros artistas marginales que fueron ignorados por las instituciones, el valor documental y artístico de Charnley ha sido plenamente reconocido por los principales organismos de salud mental y arte del Reino Unido, donde su patrimonio se encuentra protegido:

  • Wellcome Collection (Londres, Inglaterra): Esta prestigiosa institución dedicada a explorar las conexiones entre la medicina, la vida y el arte custodia una parte fundamental de sus óleos, incluyendo varios de los autorretratos más significativos de su serie final (como el 3rd Self-Portrait y el 14th Self-Portrait), además de piezas emblemáticas como Angel and Straitjacket. Muchas de sus obras están digitalizadas en alta resolución en su catálogo abierto.

  • Bethlem Museum of the Mind (Beckenham, Inglaterra): El histórico museo del hospital psiquiátrico inglés posee siete piezas clave de su período medio, adquiridas originalmente en la década de 1980, entre las que destacan su magnífica obra conceptual Sleep ("Sueño") y To the Farm.

  • SANE Research Centre (Oxford): La famosa serie completa de los 17 autorretratos fue expuesta originalmente en la National Portrait Gallery en 1992 y posteriormente quedó bajo el resguardo del Prince of Wales International Centre for SANE Research en Oxford, funcionando como un testimonio educativo invaluable para investigadores de la salud mental.



  • "Broach Schizophrene" (1987)


Fuentes y recursos consultados

Para la investigación y actualización de este artículo, se han tomado como referencia las siguientes plataformas de archivo e historia del arte:

  • Catálogo de Artistas: Bethlem Museum of the Mind – Registro biográfico y análisis de las obras permanentes de Bryan J. Charnley.

  • Colecciones Médicas y Artísticas: Archivos digitales de acceso público en la Wellcome Collection, Londres.

  • Artículo de Referencia Inicial: "Bryan Charnley, la pintura como última ventana a la cordura", publicado en la sección cultural Trasdós del portal 20minutos.es.

  • Registro Oficial del Legado: The Art of Schizophrenia, catálogo de la exhibición retrospectiva de la curadora Kirsten Tambling (2015).



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